domingo, 12 de mayo de 2013

La primavera que vivimos


A mi me gustaría hoy, sentir de verdad la primavera.
Que no es este sucedáneo de árboles floribundos encerrados en su cuadrilátero.
Ni el olor del césped rasurado, la barba verde que le sale a la ciudad en mayo.
La primavera fluorescente que vivimos en Creta,
columnas de ababoles rojos, macizos de margaritas blancas, hinojos verde-menta.

Más allá del campo minado de ArcoSur han brotado miles de flores moradas.
Al otro lado de la Z-40 las praderas magulladas también merecen su primavera.