domingo, 27 de enero de 2013

Polvo en el neón (Carlos Castán)

Conducir por cualquier carretera sin excesivas ganas de llegar a puerto puede ser en sí todo un destino. En cualquier caso, para el pensamiento es lubricante y pura vitamina porque de esa forma, con las manos agarradas al volante y el pie derecho bien hundido en el pedal, adelantando un camión tras otro, con la mirada puesta en el centro del horizonte al que apunta con descaro la cinta de asfalto, no es difícil rozar la sensación de la propia vida de uno como algo realmente en movimiento, una fuerza en marcha que va disparada hacia algún lugar y de la que, de un modo o de otro, se tiene al menos parte del control.
 
..el comienzo (brillante) de la última novela (relato de carretera) de Carlos Castán, Polvo en el neón, editado por Tropo. Excusa o razón de ser de las fotos (americanas y moteleras) de Dominique Leyva  que acompañan a esta edición.
 
 

jueves, 17 de enero de 2013

Días nórdicos

Si tuviera que imaginar otra vida para mi la situaría en algún país del Norte de Europa. La pulcritud, el sentido cívico, el amor por la madera y por las flores frescas son algunas cosas de nuestros vecinos nórdicos que admiro y envidio. Hoy que ha salido en Zaragoza uno de esos días nórdicos, que llueve fino y hace frío, me siento un poco más cerca de ese espíritu. Las fotografías, espectaculares, son de la holandesa Ellen Kooi.


                          

viernes, 11 de enero de 2013

Va de trenes

La cosa de los trenes está revuelta.
Por un lado, hace un par de días escuché a un experto en infraestructuras ferroviarias haciendo un análisis muy crítico del desarrollo de la Alta Velocidad Española. Resumiendo dijo que el AVE es deficitario, aunque siempre vaya lleno, porque cada billete cuesta muchísimo más de lo que paga el viajero por él, teniendo en cuenta lo que se ha invertido en crear la infraestructura necesaria para que funcione. Por lo tanto, aconsejó no ampliar nuevas líneas ni trazados pues un país en crisis es incapaz de asumir los costes de estas grandes obras.
Por otro lado, escucho y leo que el gobierno de Aragón tiene previsto suprimir o reducir todas las líneas ferroviarias regionales que sean deficitarias. Eso, seguramente, afecta a TODAS LAS LÍNEAS REGIONALES de Aragón, que comunican la capital con el medio rural, despoblado y envejecido.
 
Como usuaria del tren pienso que todo esto es una locura. Seguir comunicando grandes territorios con una red rapidísima pero carísima, olvidando los pequeños territorios y a sus habitantes. Hay cientos de personas que viven en los municipios gracias a que un tren regional les lleva "al médico" o "a la capital a ver a los nietos". A ellos, el AVE que cogen los ejecutivos para ir a trabajar a Madrid "en el día" con el billete pagado por su empresa les importa bien poco. Tan poco como a esos ejecutivos les importa la supresión de los regionales deficitarios.

Las líneas regionales son las arterias por las que circula la poca sangre que le quedan a estas comarcas aragonesas. Alguien se debería dar cuenta de eso antes de que sea demasiado tarde.

miércoles, 2 de enero de 2013

Olympus EP-1