jueves, 27 de septiembre de 2012

Babieca

Esta noche, en la Lata de Bombillas, a las 21.30 h. un conciertazo. Del último disco de Sr. Chinarro, "Presidente" me quedo con esta canción maravillosa, histórica y onírica (que incluso me atreví a incluir en una clase de historia medieval de 2º E.S.O.): Babieca
 
Muy pegadiza...me encanta. "Mi espada era Tizona...y mi caballo Babieca, mi espada era Tizona, tú eras Doña Jimena...Más Babieca que yo aquí no hay"

lunes, 24 de septiembre de 2012

Monreal del Campo

En Monreal del Campo, reconociendo la geografía aragonesa a través de sus institutos de educación secundaria. Esta vez, en el discreto papel de consorte, recorro las calles de este pueblo mientras espero que suene la sirena de salida de clase. Veo que los Schlecker han llegado a todos los rincones de este territorio. Hasta aquí también. Poder comprar pasta de dientes o body milk un sábado por la tarde, en el medio rural, es cuando menos exótico.
Pensaba que aquí olería a azafrán. Que los bellísimos crocus morados estarían ya pintando los campos. Sucederá a finales de octubre, eso me han dicho unos lugareños. Así que mañana buscaré al menos donde comprar una cajita preciosa de esos estambres rojos y aromáticos.
 

sábado, 22 de septiembre de 2012

Si esto es un hombre

"Si esto es un hombre" es el libro que estoy leyendo estos días. Lo escribió Primo Levi, de profesión químico, de origen italiano, y para su desgracia judío, porque los fascistas italianos lo deportaron al campo de concentración de Auschwitz con 24 años, al que para nuestro júbilo sobrevivió. Y eso es lo que cuenta este libro humano y sobrecogedor, sus vivencias en ese lugar y las reflexiones a las que le llevó aquella terrible experiencia. En primera persona, con una verdad tan atroz que cuesta esfuerzo creerla y digerirla.
En los libros de historia de 4º de secundaria se incluyen pasajes de esta gran obra, que los profes leemos con los alumnos observando el estupor y la indignación en sus caras al comprender la magnitud de estos hechos. Incluyo uno que, por su humanidad, me ha dejado sin palabras:
 
"Que somos esclavos, sin ningún derecho, expuestos a cualquier ataque, abocados a una muerte segura, pero que nos ha quedado una facultad y debemos defenderla con todo nuestro vigor porque es la última: la facultad de negar nuestro consentimiento. Debemos, por consiguiente, lavarnos la cara sin jabón, en el agua sucia, y secarnos con la chaqueta. Debemos dar betún a los zapatos no porque lo diga el reglamento sino por dignidad y por limpieza. Debemos andar derechos, sin arrastrar los zuecos, no ya en acatamiento de la disciplina prusiana sino por seguir vivos, para no empezar a morir"

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Coser y cantar

Este invierno, quiero aprender algo que la vida moderna no me ha enseñado: coser. Afortunadamente tengo a la maestra en casa, mi madre, que cose desde niña de forma primorosa. Confío en que ella tenga la paciencia de guiar mis primeras puntadas. De momento, ya ha reinstalado la máquina de coser de pedal en el salón. Coser y cantar, todo es empezar...

sábado, 15 de septiembre de 2012

Soberbio Hopper

La casa junto a la vía del tren
Ayer estuve en Madrid disfrutando mucho con la exposición de Hopper. La espectacular fila de personas esperando para conseguir entradas me reafirma en la idea de que esta exposición, como otras que programan el Thyssen y el Museo del Prado se ha convertido en un fenómeno de masas. Yo, como buena provinciana llevaba mis entradas compradas por internet, para ahorrarme la fila y porque ningún Hopper vale tanto la pena después de tres horas en pie de espera.

 
 
 


Las 70 obras que se presentan en esta exposición son soberbias. Cabe pensar (o al menos era mi idea previa) que habría algún lienzo de primera y el resto serían obras menores, como suele suceder en exposiciones de este tipo. Sin embargo, allí estaba el catálogo completo que en el imaginario colectivo tenemos cuando pensamos en la pintura de Hopper: los grandes ventanales abiertos a la vida cotidiana y a la arquitectura americana de los años treinta, cuarenta, cincuenta y sesenta. Oficinistas, viajeros, camareras, casas, carreteras, porches, oficinas, gasolineras, teatros...Con esa resolución magistral de la luz, de todas las luces (la luz eléctrica, la luz de la mañana, la luz incendiaria del atardecer) y de las atmósferas (pulcras, silenciosas y sugerentes).

Soir bleu
 
Dicen que Hopper gusta tanto porque “se entiende” muy fácilmente. Creo que es cierto, que su mirada es moderna y fotográfica, es anónima y nada pretenciosa. Me gusta a mi, le gusta a mi madre, le gusta (supongo) a Tita Cervera, le gusta a mi hermana y a mi amiga Maite, les gusta a las miles de personas que acuden a visitar la exposición estos días. También le gustó a Hitchcock, y parece que la inquietante casa de la colina de Psicosis estuvo inspirada en un sobrio cuadro de Hopper que se puede ver también en esta exposición.

La casa al atardecer
 
Cuando salí del Thyssen me paré a pensar en qué obras se habían instalados en mi retina para quedarse. Fueron dos: una de su época temprana y parisina, "Soir bleu", tan chinesco y  vibrante ; otra "La casa al atardecer"  por su original encuadre, por su estupenda resolución de la luz del anochecer y por esa chica anónima que se asoma a la ventana y que sugiere el comienzo de una historia que queda, al alcance de nuestra imaginación, fuera del cuadro.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Alaskas


"Alaskas" sigue dándonos alegrías a su creador, Sergio Duce y a mi. Esta tarde en el festival de cortometrajes de la Sala López. Más información aquí.

lunes, 10 de septiembre de 2012

La cruda realidad











Fotografía enviada por mi querida amiga Ana D. desde París cuando el señor Hollande anuncia el mayor ajuste en el estado francés desde hace treinta años. La cruda realidad...

sábado, 8 de septiembre de 2012

Filipinas



Una degustación de fotografías realizadas por Marian Lacarta en su viaje a Filipinas. Cortesía de familia. Más aquí.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

La Casa Miller

La semana pasada se publicaba un artículo dedicado a la Casa Miller, que acaba de abrir sus puertas al público. Esta "casita" diseñada en 1956 por el arquitecto Eero Saarinen y el paisajista Dan Kinley está situada en la ciudad de Columbus, estado de Indiana.  Es una de esas obras de arte total, donde paisaje, construcción y habitación se dan la mano en una continuidad impresionante. Por no hablar del mobiliario (las célebres sillas tulipán de Saarinen o las butacas Eames que mataría por tener en mi casa).
 
 
Miro estas casas a la vez que ojeo el nuevo catálogo de Ikea. Miro esos muebles de líneas puras y orgánicas de los años 50 con la envidia de quien sólo puede permitirse las muy-decentes-copias que hacen los suecos de Ikea...Pienso en "Mad men" y en la lámpara estilo Donald Drapper que Miqui Puig tiene en su casa de l' Almetlla...Vuelvo a ver la película "Revolutionary Road" de Sam Mendes, que me fascina con su interiorismo pulcro e inquietante.

 
Al final, como buena chica, me conformo con pensar que Indiana no está tan lejos y que mi madre me está restaurando unas preciosas sillas que tampoco quedarán mal en mi salón.