jueves, 26 de julio de 2012

Poesía en Veruela


Este sábado, retomo tímidamente la actividad literario-poética, abandonada durante estos últimos meses. En el Monasterio de Veruela - un "marco incomparable" como diría un buen guía turístico- se celebra desde hace años un entrañable festival internacional de poesía capitaneado por la incombustible Trinidad Ruiz Marcellán, responsable de la editorial Olifante. En esta XI edición, dedicada al cine+poesía, han querido contar con los videopoemas "Alaskas" y "La noche del armadillo".
Gracias a Olifante y veremos qué nos depara este fin de semana tan poético en las faldas del Moncayo.
Más información aquí

domingo, 15 de julio de 2012

Lecturas de verano

Este verano, largo y piscinero, tengo una buena lista de libros pendientes que se han ido acumulando a lo largo del curso. He comenzado el 1 de julio con un libro en el que tenía puestas demasiadas expectativas: "Expiación" de Ian McEwan. Una historia rosa escrita con el pulso narrativo y embriagador de un buen maestro de la literatura británica. El señor McEwan merecía una segunda oportunidad en mi vida. Leí "Chesil Beach" hace un par de años y no me convenció. Me sumerjo con mucha facilidad en esos ambientes victorianos a lo Bronte que describe en sus novelas, pero luego sus historias no me satisfacen. Me pasó una vez y me ha vuelto a pasar.

Esta mañana he comenzado a leer algo ligero. El gran Eduardo Mendoza y "El asombroso viaje de Pomponio Flato", del que me habían hablado muy bien, y que desde la primera página es sumamente divertido.


Aguardan en la estantería, al menos dos libros más. Una lectura muy nórdica, que promete ser rápida, adictiva e indolora: el segundo volumen de la trilogía Millenium, cuyo largo título soy incapaz de memorizar; y el último de Michel Houellebecq, "El mapa y el Territorio", premio Goncourt, que según me han chivado, va de arte contemporáneo y galeristas. Eso me gusta.



sábado, 7 de julio de 2012

Regar las calles en Budapest

Parece que nos hemos venido al otro lado del telon de acero cuando mas calor hace. Antesdeayer, la maxima temperatura alcanzada en Budapest desde hace 100 anyos:40°. He observado que, como sucedia en los pueblos de Aragon, aqui se riegan las calles como medida para paliar el calor. Algo que ahora ya no se hace, por dos razones: hemos interiorizado que el agua es un bien escaso mas abajo de los Pirineos y  sobre todo, el metro cubico de agua corriente anda disparado. En Budapest, con el gran Danubio banyando las orillas de la ciudad, el agua es un bien abundante. Seguiremos soportando "la calor" y extranyando las tildes y las enyes en estos extranyos teclados de ordenador.

domingo, 1 de julio de 2012

Horizonte Budapest


Cerramos la mochila. Acaba un curso y comienza un verano mucho menos luminoso que cualquier otro anterior. Me voy al corazón de la vieja Europa, a Budapest. En busca de la ilusión que siempre me producen los viajes y los lugares nuevos. Veremos qué nos depara la antigua capital comunista.
Enviaremos postales.