martes, 5 de junio de 2012

Ámame enCARNEcidamente

Hay cosas que me obsesionan. Los que me conocen saben que hace tiempo que he dejado de comer surimi, palitos de cangrejo y todos esos derivados del pescado desde que vi el documental “The cove”.  Hoy he visto un reportaje espectacular sobre ganadería y seguridad alimentaria: Love Meat Tender (Ámame enCARNEcidamente). http://www.rtve.es/television/20120529/documentos-amame-encarnecidamente/532170.shtml

En cuanto a la calidad de la carne que comemos, el reportaje  es contundente. Sale Paul Mac Cartney en una conferencia internacional sobre seguridad alimentaria y dice algo que me convence: “Intenta no comer carne una vez a la semana”. Yo ya lo hago hace tiempo, no por esnobismo, ni por veganismo. Es una cuestión de salud. Parece que el filete de oferta que compramos en el Súper no es nada saludable, porque procede de una ganadería intensiva cuya alimentación es poco natural. Por eso no lo compro. Y así, mi organismo y mis arterias lo agradecen.
La ley de bienestar animal está revolucionando las granjas europeas. Las gallinas necesitan más espacio vital, más intimidad para su puesta. La docena de huevos sube. La gente se queja. Yo me considero afortunadísima porque en el huerto de mis padres hay dos gallinas que son felices. Salen todos los días a picotear por la finca y ponen sus huevos generosamente.

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